El Obispo visita al cura de la parroquia local y le dice:
-"Que des la misa en calzones,
te lo perdono".
-"Que toques maracas durante
la homilía, te lo perdono".
-"Que le toques el culo a una
que otra monja, te lo perdono"
-"Pero lo que no te puedo perdonar
es que durante la semana santa
pongas un letrero en la puerta
de la iglesia que diga:
"ESTAMOS CERRADOS
DEBIDO AL FALLECIMIENTO
DEL HIJO DEL JEFE."