Un autobús viene por la carretera llena de pasajeros y justo en la punta de una
loma se poncha una goma, el chofer se baja y busca un gato hidráulico, la goma de
repuesto y le dice a los pasajeros de adelante que lo ayuden.
Al rato, cambian la goma, los pasajeros suben y el chofer se queda mirando si
todo esta bien.
El autobús empieza andar por la carretera a gran velocidad y un hombre viene
corriendo detrás de el, un pasajero que estaba en la parte trasera le grita.
Lastima hermano, ya no lo alcanzas.
Ayudame, le grita el hombre, dame la mano.
De eso nada, espera el otro autobús, ya este no lo alcanzas. Y el hombre le
grita a toda voz.
Pues trata de que lo alcance, por que yo soy el chofer.