Arafat y el Embajador de Israel se sentaron en una mesa de negociaciones.
El Embajador de Israel pidió hacer uso de la palabra, y en su introducción dijo que quería contar una parábola histórica, que dice así:
"Cuando Moisés estaba en el desierto, travesía que duro 40 años, los judíos estaban sedientos, y por eso le pidió a Dios agua, y así fue que apareció un maravilloso lago. Los judíos bebieron y se bañaron, Moisés hizo lo mismo, pero cuando salió del agua sus ropas habían desaparecido.
Indignado, Moisés preguntó:
-"¿Quien se las llevó?".
Todos los judíos gritaron:
-"¡Los palestinos!..."
Arafat, rápidamente, lo interrumpió y dijo:
-"pero no había palestinos en esa época...!"
El Embajador miró a Arafat y le dijo:
-"Bueno, ahora podemos empezar las negociaciones ...!!!!