Una mujer llega a la casa y encuentra a su marido encamado con la mucama, espera a que esta se vaya y, una vez que
el marido se durmió, trajo un cuchillo y le corta el pene.
Tal fue el grito del marido y la impresión que se llevó al ver tanta sangre que huyó despavorida llevándose el pene
en la mano, subió al auto y tomo la carretera.
Mayor susto se pegó cuando vio que a unos quinientos metros había un control policial, entonces en la desesperación
tiró al pene por la ventanilla.
Claro, al salir despedido dio contra el parabrisas de un auto
que venía en sentido contrario y en el que viajaban
dos mamados.
Ante el impacto uno le comenta al otro:
"¿¿¿Viste negro que pedazo de poronga tenia esa mariposa???"