El padre de un niño judío estaba preocupadísimo por su escaso rendimiento escolar y por su mal comportamiento en el colegio.
Oyó de un prestigioso colegio católico atendido por curas,
y decidió anotarlo allí, como último intento.
Al poco tiempo empezó a ver que el niño sacaba 9 y 10
y hasta llegó a abanderado.
Intrigado ,el padre le preguntó al chico
- hijo, a qué se debe tamaño cambio?
- Te diré papá, cuando llegué al colegio, el cura tutor me sacó
del aula y me llevó a un lugar donde había un hombre clavado
en una cruz y me dijo:
- Ves, ése era judío, igual que vos...
Y yo me dije:
- Aquí no se jode!!!!